El chulo de las prostitutas murcia prostitutas

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Imprimir Enviar Rectificar 1 voto 2 votos 3 votos 4 votos 5 votos. Cerrar Envía la noticia Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas. Cerrar Rectificar la noticia Rellene todos los campos con sus datos. Polígono Industrial y Colegio Virgen de la Vega. Carreteras Carretera de Fortuna y Cabezo de Torres. Parajes naturales Coto Cuadros. Por importe superior a los 1.

Consideran que son explotadas por las mafias. Como mínimo de metros. En pleno casco histórico, sobre todo los fines de semana, decenas de mujeres ofrecen sus cuerpos a clientes llegados de pueblos de toda la comarca.

Los clientes, entre los que abundan los magrebíes, suelen pagar por servicios sexuales completos en torno a veinte euros, menos que en los habituales prostíbulos de carretera. Los vecinos tienen que soportar un trasiego constante de clientes y las amenazas de los hombres que protegen a las meretrices para que no denuncien a la Policía las molestias por ruidos a todas horas del día. Dos prostitutas en Montepinar, cerca de Murcia.

Policías y meretrices, en Cartagena en octubre. Prostitutas, esperando a los clientes a plena luz del día en la calle de Las Beatas, en el centro de Cartagena. La Noche de los Museos llena Cartagena de ocio cultural. Contamos un poco, para que los que acuden a ese tipo de locales sepan dónde se meten y cómo trabajan las mujeres que hay allí. El fiscal es muy duro en este punto. Las mujeres trabajaban de cinco de la tarde a cuatro de la madrugada, pagaban los preservativos y los artículos de higiene que gastasen y sus ingresos se anotaban minuciosamente en un libro de registro que llevaban las mamis, las mujeres encargadas de los locales, que también ponían sanciones cuando alguna de las chicas no cumplía… En esos libros incluso se anotaban los ciclos menstruales de las mujeres o la medicación que debían tomar.

La mayoría vivían en los clubes, donde había hasta zulos en los que se ocultaba a las mujeres menores de edad o que estuviesen en situación irregular en el caso de que hubiese una redada. Los proxenetas no accedieron, y casi de inmediato, en julio de hubo en el Saratoga una espectacular redada en la que fueron detenidas 22 chicas en situación irregular. A partir de ahí, policía y proxenetas llegaron a un acuerdo económico, aunque todo se torció cuando ese jefe de grupo tuvo un accidente y se tuvo que jubilar.

Quisieron entrar otros en el negocio…. Todo un comisario, Luis Gómez, jefe del anterior policía supuestamente corrupto, también quiso sacar tajada y para digamos despejar dudas ordenó una redada en el verano del en el Saratoga, en la que se detuvo a diecinueve personas… A partir de ahí, se institucionalizó un acuerdo que es la esencia de todo este proceso: Mientras los dueños del Saratoga pagaban, evidentemente, todas las redadas se dirigían hacia el local de la competencia, el Riviera.

En los años y , las actuaciones policiales y de la inspección de trabajo machacaron a los propietarios del club, que tuvieron que pagar una sanción de Así que los dueños del Riviera tendieron puentes hacia el comisario Gómez y llegaron a un acuerdo con él. De hecho, desde ese momento, el comisario se desvinculó del Saratoga y se centró en el Riviera, dejando el otro club a cargo de otros policías. Recibían de manera regular sobres que iban desde los 3. El fiscal refleja unos cuantos.

Por ejemplo, José Carlos Hazas, el dueño de Saratoga, pagó los 6. Les pagaban hasta la silicona para la hija de uno de los policías corruptos, incluso el dueño del Riviera, A. Para el comisario Gómez, el fiscal pide 17 años de prisión, mientras que para el inspector José Javier Martín Pujal, la pena solicitada llega a los 44 años. La historia de este inspector es la de un viaje desde el bien al mal, desde el lado bueno al oscuro de la fuerza… Y es la historia del poder del dinero y su capacidad para corromper.

El inspector Martín Pujal no siempre estuvo en el lado de los malos. Entonces era absolutamente ajeno a lo que ocurría en la Brigada de Documentación, no sabía nada de los tratos de sus jefes y compañeros con los proxenetas y comenzó a investigar con entusiasmo a las redes de prostitución e, inevitablemente, actuó contra los clubes Riviera y Saratoga. En diciembre de , el inspector dirigió una redada en el Riviera que acabó con 15 mujeres detenidas y el descubrimiento de que había una rumana menor de edad trabajando en el club.

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas. Iniciar sesión con Facebook laverdad. Murcia - La Verdad. Una avalancha de prostitutas y 'chulos' toma carreteras, calles y pisos en Cartagena y Murcia. Imprimir Enviar Rectificar 1 voto 2 votos 3 votos 4 votos 5 votos. Cerrar Envía la noticia Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas. Cerrar Rectificar la noticia Rellene todos los campos con sus datos.

La falta de civismo y la sensación de inseguridad han desatado nuevas protestas en los principales municipios de la Región. Ante la falta de regulación legal de la prostitución, tanto la Policía Nacional como los ayuntamientos se dicen impotentes para erradicar el problema.

Lo mitigan con la presencia disuasoria de los agentes locales o redadas de los efectivos nacionales contra las prostitutas por vulnerar la Ley de Extranjería si no tienen su documentación en regla. Conductas como practicar sexo en aceras y portales de edificios o dejar en el suelo preservativos tienen asqueados a los ciudadanos que viven, trabajan o transitan de forma habitual por calles muy céntricas como las de Las Beatas, San Vicente, San Fernando o Cuatro Santos de Cartagena.

El fiscal es muy duro en este punto. Las mujeres trabajaban de cinco de la tarde a cuatro de la madrugada, pagaban los preservativos y los artículos de higiene que gastasen y sus ingresos se anotaban minuciosamente en un libro de registro que llevaban las mamis, las mujeres encargadas de los locales, que también ponían sanciones cuando alguna de las chicas no cumplía… En esos libros incluso se anotaban los ciclos menstruales de las mujeres o la medicación que debían tomar. La mayoría vivían en los clubes, donde había hasta zulos en los que se ocultaba a las mujeres menores de edad o que estuviesen en situación irregular en el caso de que hubiese una redada.

Los proxenetas no accedieron, y casi de inmediato, en julio de hubo en el Saratoga una espectacular redada en la que fueron detenidas 22 chicas en situación irregular. A partir de ahí, policía y proxenetas llegaron a un acuerdo económico, aunque todo se torció cuando ese jefe de grupo tuvo un accidente y se tuvo que jubilar.

Quisieron entrar otros en el negocio…. Todo un comisario, Luis Gómez, jefe del anterior policía supuestamente corrupto, también quiso sacar tajada y para digamos despejar dudas ordenó una redada en el verano del en el Saratoga, en la que se detuvo a diecinueve personas… A partir de ahí, se institucionalizó un acuerdo que es la esencia de todo este proceso: Mientras los dueños del Saratoga pagaban, evidentemente, todas las redadas se dirigían hacia el local de la competencia, el Riviera.

En los años y , las actuaciones policiales y de la inspección de trabajo machacaron a los propietarios del club, que tuvieron que pagar una sanción de Así que los dueños del Riviera tendieron puentes hacia el comisario Gómez y llegaron a un acuerdo con él.

De hecho, desde ese momento, el comisario se desvinculó del Saratoga y se centró en el Riviera, dejando el otro club a cargo de otros policías.

Recibían de manera regular sobres que iban desde los 3. El fiscal refleja unos cuantos. Por ejemplo, José Carlos Hazas, el dueño de Saratoga, pagó los 6. Les pagaban hasta la silicona para la hija de uno de los policías corruptos, incluso el dueño del Riviera, A. Para el comisario Gómez, el fiscal pide 17 años de prisión, mientras que para el inspector José Javier Martín Pujal, la pena solicitada llega a los 44 años.

La historia de este inspector es la de un viaje desde el bien al mal, desde el lado bueno al oscuro de la fuerza… Y es la historia del poder del dinero y su capacidad para corromper. El inspector Martín Pujal no siempre estuvo en el lado de los malos.

Entonces era absolutamente ajeno a lo que ocurría en la Brigada de Documentación, no sabía nada de los tratos de sus jefes y compañeros con los proxenetas y comenzó a investigar con entusiasmo a las redes de prostitución e, inevitablemente, actuó contra los clubes Riviera y Saratoga. En diciembre de , el inspector dirigió una redada en el Riviera que acabó con 15 mujeres detenidas y el descubrimiento de que había una rumana menor de edad trabajando en el club.

Todo un bingo, por así decirlo. De hecho, el inspector se quiso llevar detenidos al encargado, al director, a los propietarios… Pero su jefe, Abundio Navas, le ordenó que detuviera solo al director de la sala, le tomase declaración y le pusiese en libertad. Lo que hizo el policía fue no hacer caso a su superior y a la semana siguiente repetir la redada, esta vez en el local de enfrente, en el Saratoga. Pero en esa ocasión, no encontró ni una sola menor de edad, ni siquiera una mujer en situación irregular.

El encargado del club estaba avisado y una flota de taxis, ayudada por coches de policía, sacó del establecimiento a todas las mujeres sin la documentación en regla. Lo que hizo entonces el inspector, fue intentan averiguar qué compañeros estaban cobrando de los proxenetas. No sabemos lo que le dijeron, pero lo cierto es que desde ese momento aquel combativo policía no volvió a actuar ni en el Riviera ni en el Saratoga. Y mientras, el inspector Martín, ya convertido en Jordi, ordenaba redadas y obligaba a los responsables de los locales a que contratasen a los abogados que estaban asociados con él y que pedían a los proxenetas cantidades que a veces llegaban hasta los Pero en el verano de , Martín Pujal dio un paso definitivo hacia el mal.

Pero la jugada le salió mal al inspector jefe. Los proxenetas grabaron las conversaciones que tuvieron con el policía y las entregaron en la fiscalía, que puso el caso en manos de la Guardia Civil.

En concreto, la ordenanza municipal que entró ayer en vigor recoge multas de entre y 3. Llamaban de madrugada a mi piso pidiéndome servicios sexuales. La innovación en el aula tiene premio. De hecho, el inspector se quiso llevar detenidos al encargado, al director, a los propietarios… Pero su jefe, Abundio Navas, le ordenó que detuviera solo al director de la sala, le tomase declaración y le pusiese en libertad. Prostitutas con microchip en la A De todas formas, yo aquí no estoy por gusto.